" retrato de springer "

A principios de 2005, cuando estaba exponiendo en la Game Fair inglesa en Belvoir Castle, el sábado por la mañana al abrir, llegó un visitante justo cuando estaba a punto de mojar mi tostada en la taza de café (sí, ya lo sé, no es una imagen muy bonita que digamos... ¡pero está rico!). Obligado, dejé mi desayuno y me acerqué al cliente, que abrió una revista por una página donde aparecía un detalle de mi cuadro de springer.
"Quiero el mismo cuadro pero con mi perro", me dijo el hombre.

Por desgracia, su springer spaniel había muerto y las fotos que tenía su amo eran de bastante mala calidad. La cabeza del perro era de unos 5x5cm, y el hombre quería un retrato de 20x30.

Observad la exactitud al comparar la foto y el cuadro.
Pero "querer es poder", ¿no?

Tras escanear y agrandar la foto, trabajé los contrastes con Photoshop, haciendo aparecer los colores donde no los había... y me inventé los detalles que faltaban.
De un springer chocolate muy uniforme, creé un retrato donde los reflejos rojizos contrastan con los violetas.

Es curioso compararlo con el retrato de perro de la lección de acuarela, ya que ambos utilizan la misma paleta de colores, y con el cuadro del springer y la caza, para contrastar los detalles.

En cada uno de estos cuadros percibimos el gusto de los detalles, de los contrastes y de los colores que resaltan.
Observad aquí encima las escenas que se reflejan en los ojos... se ve claramente al fotógrafo a la derecha.
Qué gracioso, ¿verdad ?

Aquí al lado, el korthal de la lección de acuarela.
Tengo que decir que, para mí, el cuadro no está acabado. Como se lo había regalado a la mujer en cuya casa daba los cursos en Florida, lo dejé tal cual cuando tuve que coger el avión de vuelta.


Seguid bajando y encontraréis mi primer springer, pintado cinco años antes, y su historia.

En febrero de 2001, cuando exponía en Gante, Bélgica, un visitante se pasó un tiempo bastante considerable ante mis cuadros y retratos de perro.
Muy interesado, me prometió que volvería. El domingo, el mismo hombre volvió y hablamos durante una hora. Seis meses más tarde, cuando iba a exponer en Knokke, lo más chic de Bélgica, le invité a la inauguración. Nos volvimos a ver tres veces más. Cada vez me traía fotos de su perro, pero éstas nunca eran los suficientemente buenas como para hacer un retrato.

Al final acabó trayéndome a su perro y en menos que canta un gallo hice tres fotos que salieron excelentes.
Aqui podréis encontrar todos mis consejos sobre cómo hacer buenas fotos.

La foto que me sirvió de referencia para el cuadro ha desaparecido. Ésta era la segunda o tercera foto. .

Los reflejos y la mirada son diferentes.

Cuando enseñé este retrato a un grupo de amigas, una de ellas, que por cierto   venía todos los martes a casa desde hacía casi un año, exclamó :
- "¡Oh! ¡Pero si es un Durero!"
- "No querida, ¡es un Jubero!"
¡Y hacía un año que me veía todas las semanas! En fin... ¡al menos podría haberse acordado de mi nombre!
No obstante, acepté encantado tan bonito cumplido...

Os dejo que observéis este primer plano, que seguramente ya haya terminado de cargarse en vuestras pantallas.
Ya no lo repito más, pero "sí, es una acuarela, aunque los pelos tan definidos puedan hacer pensar que está pintado a tinta o que es un grabado".

Veo a mi cliente de Brujas dos o tres veces al año. Desde entonces tiene dos o tres perros más, labradores según creo, de los que le gustaría que hiciera algún retrato o cuadro... "Voy a hacer algunas fotos", me dice siempre que nos despedimos.

Si sois fans de los springer spaniel,
aquí tenéis un cuadro realmente hermoso que representa a un springer spaniel, la víspera de un día de caza.
Os recomiendo que vayáis a admirarlo más detalladamente.

Si no, volved a la galería de retratos de perros