Cetrería " Salir de caza "

Como el cuadro "Au débotté" había recibido las alabanzas de la prensa, recibí un día una llamada de Bélgica de un hombre extremadamente afectuoso que me pedía que hiciera un retrato de su pointer basándome en la misma idea. Ésta fue la primera vez que hablé con Claude Rigo, que acababa de ser coronado campeón mundial de cetrería. Este cetrero, apasionado y apasionante, había hecho de su pasión su profesión. Cría y doma halcones, abastece a numerosos príncipes árabes y obviamente también es cazador, pero al revés que todo el mundo, dedica a la caza la mayoría de su tiempo.
En el cuadro que me encargó, quería que aparecieran su perro de muestra, sus atuendos de halconería y todos los accesorios y sin olvidar a su halcón "Feed-back". Este halcón peregrino era un prodigio para cazar cornejas, lo que explica algunos de los títulos de los libros de la biblioteca de fondo, en concreto "Corneille Le Cid" ("Corneja El Cid").
También me lo pasé estupendamente escondiendo pequeños guiños cómplices que Claude descifró uno tras otro. Desgraciadamente, un tiro salido del fusil de un colombófilo colérico mató a su joven halcón prodigio antes incluso de que pudiera terminar el cuadro. Pero gracias a estos pequeños detalles, "Feed-back" nunca será olvidado.
Deslizad el cursor del ratón sobre la imagen para ver los detalles y la firma escondida en el decorado.

 

He aquí Claude Rigo, el cetrero

Este retrato a tinta china, un lavado para ser exactos, está inspirado en una foto que había visto en su biblioteca en nuestro primer encuentro. Esta instantánea tomada bajo el sol de España durante una competición de cetrería corta los rasgos de Claude de tal forma que parece la reencarnación de un halcón.
Por esta razón llamé el cuadro "Metempsicosis"

Yo, que siempre me tomo mi tiempo para dibujar o pintar, el día que pinté este lavado hice una apuesta conmigo mismo: terminarlo en un día. Tengo que confesar que casi no levanté la vista del dibujo, pero gané la apuesta.

El siguiente cuadro que voy a comentar no habla de la caza, ni de la montería francesa   ni de la cetrería,
sino que nos introduce en el universo de un apasionado coleccionista
cuyo apartamento está a rebosar de antigüedades de todo tipo pero siempre de una extraordinaria calidad.

..................... ................ Continuad la visita para ver a " el teckel y las porcelanas"